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No toda la grasa de los alimentos es mala

si hay unas grasas que definitivamente recomendamos evitar, son las grasas trans

Por Hablando de Obesidad - Actualizado el 22 Jul 2022, 10h:21 - Publicado el 14 Jun 2021, 17h:35 No toda la grasa de los alimentos es mala

Mucha gente con sobrepeso busca una solución a su problema creando villanos, poniéndoles a estos la culpa, sin perdón,  por hacer que su peso se salga de control. En la mayoría de las veces ¡sí, hay un villano! pero la obesidad casi siempre es causada por una serie de factores que se acumulan y no solo por un único culpable

Comer grasas y frituras es uno de los villanos más recordados de esta historia.

Pese a todo esto,  ¿las personas obesas necesitan eliminar toda la grasa de su dieta?

¡No! Dicha de esta manera, la frase es una verdad a medias. Y la razón principal de este término medio entre sí y no, es el hecho de que existen diferentes tipos de grasas, cada una de las cuales cumpliendo una función diferente en nuestro organismo.

 

Pero, ¿cómo saber qué grasas podemos comer?

 

Las grasas insaturadas, consumidas de forma moderada, cumplen funciones muy importantes en nuestro organismo, como acelerar la saciedad, mejorar la circulación, fortalecer el sistema inmunológico y ayudar en la memoria.

Otro beneficio de las grasas insaturadas, también llamadas de grasas buenas, es que pueden ayudar a perder peso. Este fenómeno se debe a que las grasas insaturadas mantienen bajos los niveles de insulina durante el día, lo que también ayuda a reducir o minimizar la diabetes.

Cuando tu médico ordena análisis de sangre, busca por el HDL. Las grasas insaturadas son las que ayudan a elevar los niveles de este colesterol que es positivo para nuestra salud. El HDL limpia el cuerpo del exceso de colesterol malo que se acumula en los vasos sanguíneos y lo lleva al hígado para su procesamiento y eliminación del cuerpo.

 

¿En qué alimentos encontramos grasas insaturadas?

 

Pescados como el atún, las sardinas, el salmón o el bacalao, todos ricos en omega 3, son buenos ejemplos de grasas insaturadas. Otra recomendación es el aceite de oliva para condimentar ensaladas. Las nueces, también conocidas como semillas oleaginosas, son buenas desde que consumidas con moderación: las almendras, las semillas de girasol, las castañas, los pistachos, las nueces, las avellanas y las nueces de macadamia también contribuyen a reducir el colesterol malo.

Entre las frutas, el aguacate es otra opción, ya que tiene altos niveles de un ácido que ayuda a reducir los niveles de LDL además de ser un facilitador en la reducción de triglicéridos en el organismo.

¡Pero vale la pena repetirlo! Todos estos alimentos ricos en grasas insaturadas son buenas opciones para tu dieta, pero siempre y cuando consumidos con mucha moderación.

Además, al consultar un médico él te podrá indicar una dieta controlada que se adapte a tus necesidades

 

¿Y qué grasas hay que evitar o incluso prohibirse en la dieta?

En este punto, tanto las personas obesas como las más delgadas deben tener cuidado; estamos hablando de grasas saturadas. Esto no significa que las fuentes de este tipo de grasas deban ser cortadas de manera radical, antes de todo son buenas fuentes de proteínas, pero se necesita sentido común y consejo médico para componer una dieta adecuada que incluya grasas saturadas.

Los alimentos de origen animal como la carne de vacuno, el cerdo y todos aquellos que tienen un evidente exceso de grasa como el tocino, los chorizos, las salchichas, la mantequilla, los quesos amarillos y muchos otros, tienen un alto valor calórico, aumentan el nivel de colesterol malo y tienen mayor propensión a acumular placas de grasa en los vasos sanguíneos.

Cuando la grasa se acumula en la sangre, las posibilidades de desarrollar enfermedades cardíacas, rotura de venas y muchas otras enfermedades graves aumentan considerablemente.

Ahora, si hay unas grasas que definitivamente recomendamos evitar, son las grasas trans. Son muy utilizadas en alimentos procesados ​​y aparecen bajo el nombre de grasas hidrogenadas o aceites parcialmente hidrogenados.

Para tener una idea de sus peligros para la salud, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud (OPAS) y la American Heart Association sugieren que menos del 1% (uno por ciento) de las calorías ingeridas en la dieta diaria sea de grasas trans.

Las grasas trans, aumentan los niveles de LDL (colesterol malo), actuando como gatillo de problemas cardiovasculares y obesidad.

Para empeorar las cosas, los alimentos procesados ​​con grasas trans tienen un valor nutricional muy bajo y un valor calórico alto, y a  menudo también agregan grandes cantidades de azúcar, lo que aumenta aún más el riesgo de desarrollar diabetes.

Evitar los alimentos industrializados es el camino a seguir, así que las galletas, los pasteles preparados, los bocadillos, los helados y los alimentos congelados como pizzas, pastas y productos empanizados deben dejarse fuera de su plato. Y a la hora de comprar, presta atención a las etiquetas y la lista de ingredientes: muchos productos ya traen advertencias sobre la cantidad de cada tipo de grasa que contienen sus recetas. [1]World Health Organisation Obesity and Overweight Fact Sheet, 9 June 2021 Available at https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight. December 2021

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